La observas, la ves la chica con
más seguridad en sí misma, con paso firme para comerse el mundo. Su sonrisa
hace ver que consigue lo que necesita para ser feliz. Luego, te fijas en sus
ojos, pero estos no dicen lo mismo. Su mirada delata el dolor acumulado, lo
hundida que está por dentro.
Está rota, pero es valiente, no
es tan fácil sonreír cuando por dentro hay un mar de lágrimas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.