martes, 5 de diciembre de 2017

Parece que los días de lluvia no son los más apetecibles para la gente.
Pero, para mí que estoy ahora delante tuya, con las gotas recorriendo desde tu pelo alborotado hasta tus deportivas encharcadas, para mí sí. Me siento afortunada… Pero no la que más.

Ojalá ser esas gotas que hacen que cierres los ojos, que rozan tus labios, que empapan tu ropa.

martes, 28 de noviembre de 2017

La observas, la ves la chica con más seguridad en sí misma, con paso firme para comerse el mundo. Su sonrisa hace ver que consigue lo que necesita para ser feliz. Luego, te fijas en sus ojos, pero estos no dicen lo mismo. Su mirada delata el dolor acumulado, lo hundida que está por dentro.
Está rota, pero es valiente, no es tan fácil sonreír cuando por dentro hay un mar de lágrimas.


viernes, 24 de noviembre de 2017

Tengo una marca.
Me han marcado, sí, pero no es una marca cualquiera.
No es una herida, ni una cicatriz. No la puedes ver, pero está tan calada que durará toda la vida. Sí, me has marcado, has dejado huella. Ha sido la marca más jodidamente dolorosa y a la vez la que más aliviaba, porque a pesar de todo, me hace ver todo lo que soy capaz de sentir.


domingo, 19 de noviembre de 2017

Ardes, estás envuelto en llamas.
Sientes que puedes con todo, seguro de tí mismo,
desprendiendo toda esa energía en forma de calor.
Pero no siempre estarás así, por desgracia, todo en esta vida es un ciclo, un sube y baja, una sinfonía con crescendos y decrescendos, y toda metáfora válida que se te ocurra.

La mejor que te puedo aportar, es que cuando esas llamas, se vuelvan cenizas por cualquier circunstancia, sigas adelante, brotes, cual ave fénix para ser el potente incendio que un día fuiste. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Es increíble cómo la única persona capaz de hacerte volar,
es la que puede hundirte más de lo que te imaginas.
Porque nunca piensas en eso,
que todo lo que sube, baja,
que todo lo que comienza, acaba.


martes, 7 de noviembre de 2017

Sé que eres de pocas palabras, pero también sé, que cuando las dices, las dices de corazón. Sé que eres más de hacer cosquillas que de dar abrazos, pero esa es tu forma de darlos. Sé que tienes un gran carácter, pero no podrá ganar nunca la grandeza de tu corazón.

Cuando sonríes, te quedas mirándome a los ojos, y cada vez esas miradas duran más, porque la vergüenza de las primeras veces, ya ha ido quitándose, pero nunca se perderán esos cosquilleos en el estómago.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Granito a granito, así te pasas la vida.
Formando una pequeña, cada vez más grande, montaña de arena. Esa que parece indestructible, que, con cada logro, la fortaleces con más de ellos.
Y llega esa persona, esa a la que le das tu montaña, la depositas en sus manos, y que, con un solo soplo, puede destruirla.