martes, 5 de diciembre de 2017

Parece que los días de lluvia no son los más apetecibles para la gente.
Pero, para mí que estoy ahora delante tuya, con las gotas recorriendo desde tu pelo alborotado hasta tus deportivas encharcadas, para mí sí. Me siento afortunada… Pero no la que más.

Ojalá ser esas gotas que hacen que cierres los ojos, que rozan tus labios, que empapan tu ropa.